| |
CesarChris710 : Buscando un beso a medianoche, de Alex Holdridge, es una comedia romántica en blanco y negro en cuyo reparto figuran los desconocidos Scoot McNairy y Sara Simmonds.
Wilson es un joven solitario que atraviesa una crisis personal. Se encuentra solo en la ciudad y no tiene contactos. Además, acaba de pasar el peor año de su vida, pero su amigo Jacob le convence para poner un anuncio en el periódico bajo el apodo de “misántropo”. Decidido a encerrarse a cal y canto el resto de su vida, Wilson recibe la inesperada contestación de Vivian, una joven que busca el amor de su vida a contrarreloj, antes de que suenen las campanadas de fin de año. Lo que sucede después es una convesación por las calles de Los Ángeles acerca del amor, el sexo y la amistad, que llevará a ambos a comprender que quizá algo más sea posible.
Rodada con apenas 25.000 dólares pero receptora de todo tipo de elogios festivaleros, Buscando un beso a medianoche puede presumir de continuar el legado de Richard Linklater en dos de las más bellas películas románticas filmadas recientemente, Antes del anochecer y Antes del amanecer. De hecho, el propio director de aquellas aparece en los agradecimientos del film de Holdridge: ambos directores mantienen una amistad que proporciona al film una pátina que va más alla de lo semiautobiográfico del argumento, que Holdridge ideó después de romper una relación y llegar de nuevas a Los Ángeles.
Respecto a los parecidos con Manhattan, de Woody Allen, el propio director reconoce el film como una de sus referencias, además de la también excelente Broadway Danny Rose, también de Allen. Pero es la ciudad californiana, y no Nueva York, otra de las beneficiadas en el film. Sus jóvenes y desorientados protagonistas utilizan cada rincón de su variada fisionomía para engarzar historias personales que sucedieron en otros lugares tiempo atrás. Para un servidor, lejano de las tesis de Hollywood en uno de sus géneros estrella, Buscando un beso a medianoche se presenta como una opción atractiva. |
|