La "compra compulsiva" es una urgencia irresistible por comprar que pretende conseguir un alivio temporal de la tensión emocional. El consumo compulsivo conduce a problemas interpersonales, conyugales y familiares, en parte debido a las serias dificultades financieras en que se ve inmerso el sujeto. La compra compulsiva afecta sobretodo a mujeres jóvenes de nivel socioeconómico, cultural y profesional medio-alto.