Se despierta el furor guardado en mi corazón,
pero nadie me oye, el silencio triunfó, otra vez me mudó.
Quiero curar mis heridas, pero no por encima,
quiero quemar el veneno para tener la verdad.
Así quiero sanar del cuchillo profundo,
sacando los gusanos que me comen el alma, que me hacen llorar.