Ocurrió en la estación Livererpool del Metro de Londres el 15 de enero 2009, todos fueron a trabajar después con una energía maravillosa. 70 bailarines mezclados con los pasajeros acaban integrandolos en su baile. Una prueba más de cómo nos influye lo que sucede a nuestro alrededor, de igual manera podemos influir positivamente en el ánimo de la gente a nuestro alrededor.
El show fue planificado y ensayado durante 8 semanas sin que el público lo supiera. El resultado en:
Asi pueden cundir las buenas acciones