Estos chicos no midieron el peligro que ocasionarían al hacer volar a su compañero con una catapulta casera, simplemente utilizaron el tablero de básquet, subieron a su compañero, el objetivo era que llegue al techo de la casa pero nunca llego, se estrello con el borde del tejado y se cayó. Esto es una lección para que no vuelvan a hacerlo.